¿Cómo acariciar a nuestros hijos para que estén bien alimentados emocionalmente? (Parte II)

La semana pasada os hablábamos sobre la importancia de las caricias emocionales para estimular el desarrollo de vuestros hijos.

¿Qué es una caricia emocional?

Entendemos por “caricia” el estímulo intencional dirigido de persona a persona, que puede ser gestual, escrito, verbal, físico y simbólico y que tiene posibilidad de ser respondido por parte de quien lo recibe.

Del mismo modo que el hambre es saciada con comida, para subsanar la necesidad de estimulación es imprescindible, que la persona sea tocada y reconocida por los demás. A la unidad de contacto o reconocimiento Berne la llama “caricia”. Se define como: cualquier acto que implique el reconocimiento de la presencia de otro o dicho de otro modo, cualquier estímulo social dirigido de un ser vivo a otro y que reconoce la existencia de este.

Claude Steiner, psiquiatra que trabajó con Eric Berne, señala que todas las personas hemos sido educadas según una “economía de caricias”. Los preceptos que lo fundamentan son:

1-. ¿Cómo quitamos fuerza a una caricia emocional?

Un descuento es la falta de atención o atención negativa que ocasiona daño emocional o físico. Acompaña a la caricia como respuesta rebajando parte de su significado y transformándola en un mensaje de menor importancia.

Cuando una persona es dejada de lado, disminuida, humillada, degradada físicamente, es motivo de risa o es ridiculizada, en alguna forma está siendo tratada como si fuese insignificante; está siendo rebajada. El descuento siempre conlleva a una degradación posterior.

Ejemplo:

– Caricia: “está muy buena la comida que has hecho”

– Descuento: “a ti es que te gusta todo”

Un descuento puede aplicarse:

  • Al contenido de la caricia despojándola de su significado. Por ejemplo:
    • Caricia: «¡Hoy estás muy guapa!”
    • Descuento: “tal vez debería ir a la peluquería a arreglarme el pelo”
  • A la persona que emitió la caricia restándole importancia.
    • Caricia: “¡Eres una gran cocinera!”
    • Descuento: “me gustaría que me lo dijese mamá”
  • Al receptor de la caricia por subestimación propia.
    • Caricia: “¡Me encanta que te hayas ganado el premio!”
    • Descuento: “Realmente he hecho poco para merecerlo, fue fácil y lo hice en poco tiempo”

Muchas formas de descuento giran en torno a la solución de problemas; en estos casos tendrán lugar cuando:

1) El problema en sí no es tomado en serio (por ejemplo si una madre mira la televisión mientras el niño llora).

2) La importancia del problema es denegada (al niño llorando le dice que tampoco es para tanto).

3) La posibilidad de solución es negada (no se puede hacer nada para que se calle este niño).

4) La persona niega su propia capacidad para resolver el problema (no puedo hacerlo callar, además, no es culpa mía).

2-. Cómo intercambiamos caricias o «Economía de Caricias Emocionales»

Leyes que crean escasez de caricias emocionales

1. Cuando no das las caricias positivas el valor que se merecen:

  • La gente que recibe elogios se echa a perder
  • Que cumpla con su obligación que para eso le pagan. Cuanto más elogies más te pedirán
  • Si ella ya sabe que la quiero, para que se lo voy a decir
  • Todos los padres quieren a los hijos, no hace falta estar siempre repitiéndolo. Eso puede hacer dudar.

2. Si no aceptas las caricias positivas que te mereces:

  • Van a pensar que estoy creído. Van a pensar que soy un «blandengue»
  • Algo querrá cuando viene con estas. A buena hora; tendría que haberse acordado antes
  • Dependería cada vez más de los demás
  • Si alguien te alaba piensa mal. Debe de ser falso. No me las merezco

3. Si no pides las caricias positivas que necesitas

  • Sólo valen si son espontáneas; tienen que salir de él/ella
  • Si realmente me quisiera sabría lo que necesito
  • Va a pensar que busco sexo. Yo no me rebajo a pedirle. Hasta ahí podríamos llegar.
  • Se reiría de mí. Lo podría usar como un arma contra mí
  • Tengo que ser fuerte y no depender de nadie. Es inútil; ni siquiera me escucharía

4. Si no te das caricias positivas a ti mismo

  • Eso es ser narcisista. Es falsa modestia o vanidad
  • Luego te dormirías en los laureles
  • Pensarán que soy un creído.
  • Pensarán que me creo superior

5. Si no rechazas las caricias negativas destructoras

  • Si te critican es por tu bien
  • Algo habrás hecho para merecerlo
  • La letra con sangre entra
  • Quien bien te quiere te hará sufrir
  • Sólo es por tu bien. 
  • Te preparan mejor para la vida

3-. Leyes para crear abundancia de caricias:

1. Da abundantes caricias positivas cuando corresponda

2. Acepta las caricias positivas que mereces

3. Pide las caricias positivas que necesitas

4. Date caricias positivas a ti mismo

5. No aceptes caricias negativas destructoras

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Muchas gracias 🙂

2 comentarios en “¿Cómo acariciar a nuestros hijos para que estén bien alimentados emocionalmente? (Parte II)”

  1. Que agradable leer sobre las caricias, me anima a prodigarme más con mis hijos y seres queridos y a no sentirme mal cuando las reciba. Gracias por compartir esta enseñanza. Un abrazo y enhorabuena por este post tan bueno

    1. Muchas gracias a ti Javier por compartir tu comentario. En el ajetreado día a día muchas veces nos olvidamos de pararnos unos segundos y regalar un beso, un abrazo o una sonrisa a nuestros seres queridos. Cuesta muy poco y los beneficios para la salud emocional de las personas son infinitivos.

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