¿Qué es la inteligencia emocional?

Me vas a disculpar pero es posible que esta entrada del blog te resulte un poco “chapa”, pero te va a ayudar a entender mejor qué es la inteligencia emocional. No obstante, te animo a que dediques cinco minutos de tu tiempo a descubrir un poco más sobre algo tan importante como es la inteligencia emocional. ¡Vamos allá!

La RAE define Inteligencia emocional como:
1. f. Capacidad de percibir y controlar los propios sentimientos y saber interpretar los de los demás.

La metodología Aula de Juego se apoya en esta definición.

La emoción y la capacidad de gestionar nuestras emociones es lo que nos empuja en la vida a tener éxito. O por el contrario nos lleva directos al fracaso. Y cuando fracasamos, somos nosotros mismos los que nos hemos puesto palos en las ruedas y frenamos. Utilizamos nuestro potencial, inteligencia y capacidad creadora contra nosotros mismos.

Existen numerosas investigaciones que muestran que el 80 % del éxito en la vida depende de un correcto manejo de nuestras habilidades emocionales.

Emoción viene del latín emotio que significa moviento o impulso, “aquello que te mueve hacia”. A su vez viene del verbo emovere. Movere significa mover, trasladar, impresionar y el sufijo e/ex- que significa de, desde, retirar, alejar de.

Según esto la emoción sería aquello que nos mueve de donde estamos hacia otro lugar, físico o mental nuevo. Emocionarnos nos permite bajar al ser para ir a otro espacio físico, mental, profesional, evolutivo.

La emoción si la comprendes y gestionas, se transforma en un “sexto sentido intuitivo” que te ayuda a conocer lo importante de las personas y situaciones. Te conviertes en una pequeña brujita con capacidad de adivinar y anticiparte a situaciones futuras. Es un acelerador de conocimiento profundo de ti, de personas, cosas y situaciones.

Si comprendes sobre qué te informan tus emociones puedes moverte de un punto A a un punto B. Si ves que no llegas a ese punto B, puedes pensar, mirar, analizar qué es lo que te impide llegar a donde quieres llegar y crear situaciones de cambio que te permitan llegar donde quieres estar.

Es Goleman quien hace mundialmente conocida la inteligencia emocional.  A partir de ese momento  lo emocional comienza a considerarse como una parte importante dentro del proceso cognitivo.

Goleman define inteligencia emocional como:

La capacidad de reconocer, aceptar y canalizar nuestras emociones para dirigir nuestras conductas a objetivos deseados, lograrlos y compartirlos con los demás

Se apoya en dos ejes bien diferenciados:

1. Inteligencia intrapersonal o “mundo auto”: auto conocerse, auto regularse, autoestima, autoconcepto, auto motivarse. Algo así como conocer y cuidar primeramente tu jardín.

2. Inteligencia interpersonal o “mundo Co”: conciencia social, cooperación, comunicación, compartir, cocrear, colaborar, etc

Todo nuestro comportamiento y motivación responde en mayor o menor medida a aspectos emocionales más que cognitivos. Solo párate a pensar: ¿tienes días que te sientes capaz de conseguir cualquier cosa y, sin embargo, otros te sientes pesado, sin energía, incapaz y sin ganas de ir a trabajar, ni de levantarte? Y sigues siendo la misma persona.

¿Cómo es esto es posible? Si fuéramos máquinas siempre rendiríamos al 100% de nuestra capacidad. Pero en realidad, tenemos un hemisferio derecho intuitivo, holístico y emocional que nos potencia y hace rendir al 200% de nuestra capacidad o nos frena y nos hacer rendir al 50% ó 25% de nuestras capacidades reales.

La emoción es el filtro que interpreta la información que nos viene del exterior a través de los sentidos. En función de cómo interpretemos esa información, puede ayudarnos y potenciar nuestro potencial y recursos o, por el contrario, puede restarnos y hacernos perder seguridad.

La emociones podemos catalogarlas como:

a) Reactivas, si no se gestionan y modula su impulso. La emoción así nos resta potencial porque estamos dominados por el Sistema Nervioso Simpático y por el cerebro reptiliano.

Cuando funcionamos de manera reactiva estamos dominados por nuestro cerebro primitivo y pasamos a ser víctima de lo que nos sucede. Funcionamos por el principio del placer que nos acerca a fuentes de seguridad y satisfacción. Tu cerebro viene preparado de serie para que te apartes del dolor y te aproximes a fuentes de placer. Tu mente está diseñada para sobrevivir, por eso aunque tengas todo lo necesario para tu bienestar, en tu interior no estás bien en muchas ocasiones.

b) Proactivas, cuando modulamos el impulso y dirigimos de manera controlada y enfocada nuestras acciones. Aquí la emoción suma, nos enfoca y nos potencia. Es el Sistema Nervioso Parasimpático junto con el límbico y el lóbulo prefrontal que permiten que aparezca la creatividad, la resiliencia, la empatía, etc. Es decir, nuestras capacidades más potentes y elevadas como seres humanos y como especie se activan y hacen posible que nos unamos en busca del bien común.

Si has llegado hasta aquí te felicito 🙂 Ya sabes un poquito más sobre cómo funcionan tu mente y tus emociones y lo importante que es el desarrollo emocional.

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